El
enfoque del siguiente artículo añade otros datos, incidentes en
estos hechos. Hace bien salir de la cápsula academicista y conocer
otras visiones; útiles si se desea enfrentar debidamente dramas
colectivos que, ahora como pocas veces, ha evidenciado vicios
estructurales, e involucrado al mismo Poder Judicial.
EL ABANDONO DE ÁMBAR:
LAS NEGLIGENCIAS DEL PROGRAMA DE INTERVENCIÓN DE SENAME Y TODOS LOS QUE FALLARON AL PROTEGERLA
Nuevos
antecedentes revelan que de niña transitó por programas de
protección de la Quinta Región, desde que el Tribunal de Familia
detectó una situación vulneratoria vivida por su hermano menor.
Ámbar asistía a un Programa de Intervención Especializado (PIE)
del Organismo Colaborador del Sename Gabriela Mistral de Serpaj,
donde “desconocían los antecedentes de riesgo”. Nunca
regularizaron su situación de cuidado e incluso vivió bajo el mismo
techo que su femicida. Todas las veces que huyó fue porque sabía
que estaba en peligro, y quienes debieron protegerla, fallaron. En el
verano incluso denunció que fue víctima de abuso sexual por el
padre de su última cuidadora.
Ámbar
Cornejo (16) por
algunas semanas tuvo destellos de felicidad, breves momentos del
sueño del hogar tranquilo que siempre quiso.
Un pan con mayonesa casera a hurtadillas en la cocina, escuchar una
canción de Rihanna, recibir Whatsapp de su amiga eran las cosas que
la hacían feliz. A ratos era dulce, otras irritable como cualquier
adolescente a su edad.
Su
vida fue difícil desde que tuvo uso de razón.
Estaba
viviendo con Maritza García desde diciembre del 2019, ella era una
especie de hermanastra, ya que Denisse -mamá de Ámbar- había sido
pareja de su padre. La
joven había huido varias veces de la casa, principalmente por el
miedo que le tenía a Hugo Bustamante, el conviviente de su madre.
Un tipo raro, del que ella fue descubriendo más cosas.
Entre
Maritza y Ámbar hubo un punto de desencuentro: en
el verano, en el Programa de Intervención donde asistía (Gabriela
Mistral del Servicio de Paz y Justicia, Serpaj) comentó que había
sido víctima de abuso sexual por el padre de su cuidadora.
La
relación con su madre era más que distante. El 29 de julio, la
mañana de su desaparición, tenía que ir a buscar los 130 mil pesos
que cada mes le dejaba su papá, Ulises.
El encuentro no debía demorar más de un par de minutos. Maritza la
esperó, y después de una hora presintió que algo estaba pasando.
La llamó, pero no respondió los mensajes de WhatsApp ni las
llamadas, lo que era al menos inusual en ella. A las 11 de la mañana
el celular de la joven ya estaba apagado.
***
La
historia de Ámbar en el Sename comenzó cuando era apenas una niña.
Estuvo en Altilhue, otro programa especializado en maltrato. El
Tribunal de Familia de Villa Alemana detectó negligencias en su
cuidado y una situación vulneratoria vivida por su hermano. Ambos
fueron institucionalizados en un hogar de Limache.
Los
años de abandono y abusos del que fue víctima quedaron registrados
en algunos documentos y un informe del
Programa de Intervención al que asistía la adolescente, al que tuvo
acceso este medio. Por ejemplo, el 23 de enero de este año se
informó al Tribunal de Familia de Villa Alemana sobre vulneraciones
desde el supuesto comportamiento negligente de Denisse y se menciona
que Ámbar habría sido víctima de explotación sexual infantil en
algunos sectores de Valparaíso.
También
se expone el abuso sexual del que habría sido víctima por el padre
de Maritza y se incluye el relato de su mamá donde desestima esta
situación. La
madre asegura que Ámbar “inventa cosas para conseguir lo que
quiere” y también confiesa una situación de violencia económica
y abuso. De alguna manera, ambas eran víctimas. En ningún momento
se menciona el abandono paterno.
En
el informe se pide que se le asigne un curador ad litem y se haga un
proceso de desintoxicación en el Hospital Salvador.
Pero pese a los diagnósticos, «intervenciones» y «encuadres
familiares», no hubo ningún cambio en su situación.
Si
bien estos informes hablan de la negligencia de Denisse, en ningún
momento ponen énfasis en su precaria situación, tenía dos
trabajos: el primero en una feria libre del sector; el segundo, como
asesora del hogar. Vivía completamente sobrepasada.
En
septiembre del 2019 el colegio Liceo
Técnico Profesional Obispo Rafael Lira Infante informó al Tribunal
de Familia de Villa Alemana sobre su ausentismo escolar, dificultades
de autorregulación emocional y descontrol de impulso.
Acusaron a Denisse de no preocuparse de su hija.
En
marzo de este año se matriculó en el Liceo Comercial de Quilpué,
pero sólo alcanzó a tener clases de manera presencial por dos
semanas tras la llegada de la pandemia al país.
Desde el mismo programa informaron que en esos primeros días se
desconocía su paradero y comenzó una orden de búsqueda hasta
cuando se enteraron que vivía con Maritza.
De
ahí en adelante, por cuatro meses, Ámbar
quedó completamente abandonada.
Lo
que pocos sabían, es que desde hacía unos meses huía de su casa,
consciente del riesgo que vivía junto a la pareja de su madre. Lo
hacía por sobrevivencia.
Denisse había comenzado una relación con Hugo Bustamante y Ámbar
se enteró de su prontuario policial: En
el 2005 la parvularia Verónica Vásquez (49) y su hijo Eugenio
Honorato (9) “Quenito” fueron encontrados sin vida en un tambor
de 200 litros en el patio de la casa que arrendaba.
Los cuerpos estaban cubiertos de cal. La crudeza de los hechos
impactó a la comuna.
A
pesar de estos antecedentes, en abril del 2016, Hugo Bustamante quedó
en libertad cuando apenas llevaba 11 años de condena de los 27 que
debía cumplir. Obtuvo la libertad condicional que la Corte de
Apelaciones de Valparaíso brindó a 788 reos. La
magistrada Silvana Donoso lideró la comisión encargada de otorgar
los beneficios.
“El tambor” salió de la cárcel la noche del 29 de abril del
2016 y, según los vecinos de la zona, habría
trabajado de guardia en la Municipalidad Villa Alemana.
En un post de Facebook hizo gala del arma de fuego que portaba.
Ámbar
estaba en riesgo y quienes la rodeaban, más los profesionales que
estaban para su cuidado, no lo vieron.
Aterrorizada,
ella enfrentó a su mamá para advertirle sobre Bustamante, sin
embargo, ella le aclaró que estaba en conocimiento de esa
información pero no le había querido contar para evitar una
confrontación entre ambas,
y que Hugo merecía una “segunda oportunidad”.
Ámbar
le dijo que ese hombre se tenía que ir del departamento,
la mamá no la respaldó y al final Denisse decidió irse a la casa
de él, también en la calle Covadonga.
En diciembre del 2019, al darse cuenta sobre la situación de
abandono en la que quedó Ámbar, Maritza la llevó a vivir a su
casa.
***
El
29 de julio en la tarde, a través de redes sociales de Villa Alemana
y Quilpué, comenzó a circular la fotografía de Ámbar con un
mensaje donde se pedía cualquier tipo de información sobre su
paradero.
Al anochecer la desaparición ya era un hecho. Maritza García
interpuso una denuncia por presunta desgracia a la una de la
madrugada del jueves 30 de julio.
Sólo recién ese día, la psicóloga del programa de Sename retomó el contacto con Denisse ya que se habrían enterado de la desaparición “a través de la redes sociales”. “No se logra concretar contacto telefónico (con Ámbar) dado que celular se encontraría apagado”, informa la profesional. Confirman que ignoraban la situación de Bustamante.
“Se
busca generar entrevista con adulta responsable (Denisse) a fin de
poder abordar situación actual considerando que profesionales de
equipo interventor desconocían estos antecedentes de riesgo”,
destaca el informe
Solo
allí se enteran también de los gritos que habría escuchado uno de
los vecinos al interior de la casa. Tardíamente
también piden que se decrete su orden de búsqueda, tarde piden una
audiencia inmediata de revisión de la medida de protección para
determinar quién será responsable de su cuidado,
tarde informan la prohibición de acercamiento de su posible abusador
(Manuel García, padre de Maritza).
Tarde
también se pide la prohibición de acercamiento de Hugo Bustamante.
Recién
el cuatro de agosto, la
jueza de familia Paola Rojas, notifica al programa de intervención y
al curador al litem de Ámbar
sobre la orden de búsqueda y que serán sus abuelos los que
quedarían a cargo de su cuidado.
“Una
vez habida la joven deberá trasladarse al dispositivo de salud más
cercano para la constatación de lesiones, posterior a ello debe ser
conducida al Tribunal a efecto de realizar audiencia inmediata, en
caso de sea ubicada en horario inhábil deberá ser entregada a sus
abuelos por línea materna (…) quienes
deberán concurrir al Tribunal al día siguiente hábil de entregada
la joven para la realizar audiencia inmediata a efectos de determinar
su cuidado personal”,
dice el documento.
Ámbar
ya llevaba cinco días muerta.
Eran
las tres de la tarde del jueves cuando se confirmó el hallazgo del
cuerpo sin vida de la joven, enterrado en el patio trasero de la casa
de donde vivía Bustamante. Las
diligencias habían comenzado durante la mañana, cuando voluntarios
de bomberos llegaron hasta la vivienda para remover escombros en un
terreno aledaño, más tarde llegó Carabineros al lugar.
-Se
confirma el homicidio calificado.
La madre informó lo que le contó el imputado, don Hugo.
Ella declaró, previa lectura de sus derechos, y señaló que fue el
imputado quien mató a Ámbar-,
explicó María José Bowen, fiscal de Villa Alemana.
Pocos
sabían que Ámbar soñaba con terminar sus estudios y ser parte de
la Policía de Investigaciones.
En
octubre del 2005, Hugo Bustamante fue condenado a 27 años de cárcel
por el doble homicidio de Verónica Vásquez (49) y Eugenio Honorato
(9). Sin embargo, en abril del 2016, la Corte de Apelaciones de
Valparaíso revisó su carpeta y determinó brindarle el beneficio de
libertad condicional a pesar del informe de Gendarmería.
“Interno
que requiere intervención y un mayor período de observación
intrapenitenciario, ya que las variables psicosociales determinan un
pronóstico incierto
(…) Por lo que no se recomienda otorgar libertad condicional”,
explicó Gendarmería a través de su documento. Finalmente, salió
de prisión la noche del 29 de abril del 2016, cuando apenas llevaba
11 años de encierro.
Silvana
Donoso fue la magistrada a cargo de la comisión para otorgar este
beneficio, en donde participaron Paula Ramos, del Tribunal Oral en lo
Penal de Valparaíso; Loreto
León, del Juzgado de Garantía de Viña del Mar; Alonso Arancibia,
del Tribunal Oral en lo Penal de Viña del Mar y Eduardo Saldivia,
del Juzgado de Garantía de Valparaíso.
Silvana
Donoso Ocampo estudió en la Facultad de Derecho de la Universidad
Católica de Valparaíso y se tituló en 1989, fue premiada como la
mejor de su promoción. El
28 de septiembre del 2015, la abogada juró como ministra de la Corte
de Apelaciones de Valparaíso. Además, se desempeñó como
presidenta de la Mesa de Género de la Jurisdicción de Valparaíso.
-Las
mujeres pertenecen a un grupo vulnerable que la justicia debe
reconocer como tal (…) En el caso del femicidio no se han previsto
sanciones más gravosas siendo estas iguales que las atribuidas al
parricidio-, afirmó Donoso, en una entrevista para El Mercurio de
Valparaíso en noviembre del 2019.
Para
las agrupaciones feministas de la Quinta Región, la decisión de la
comisión de la Corte fue un completo error.
-Somos
víctimas del sistema que en vez de protegernos nos desprotege, con
estas personas que no tienen por qué salir de la cárcel. Yo no sé
en qué estaba pensando la comisión cuando lo dejo libre-, explica
Giselle Ahumada del Colectivo Feminista y de Disidencias de Quillota.
El
interior de la región Valparaíso -Villa Alemana, Quilpué,
Quillota, Limache-, es considerado «Zona roja», debido a la gran
concentración de femicidios en el sector, como los de Susana
Sanhueza y Nicole Saavedra,
entre
otros.
-Es
una zona roja, por esos femicidios en los que han sido brutalmente
ensañados con sus cuerpos, con mucha violencia (…) Vemos mucho
machismo, sobre todo en sectores aislados, los que son conservadores,
fascistas. El poco acceso a instituciones de protección es una de
las preocupaciones-, relata Giselle Ahumada.
-A
Ámbar le falló la justicia, su núcleo familiar y el sistema-,
reflexiona Giselle del Colectivo Feminista y Disidencias de Quillota.