CRÍMENES COLECTIVOS: RÁNQUIL, de REINALDO LOMBOY.


Es curioso, pero está ausente de las aulas, estudios penales y libros de casos -como si fuese algo ajeno o carente de nivel académico-, los asesinatos y homicidios colectivos de motivación política y económicosocial, las matanzas de chilenos alentadas por el poder económico, ordenadas o permitidas por el poder político, y ejecutadas por aparatos armados estatales y civiles proclives.

   Desde ese cómodo y evasivo enfoque, nunca habrían existido las acciones perpetradas en la Escuela Santa María, en Iquique, o en las oficinas salitreras La Coruña y San Gregorio. En otras, más recientes, como los homicidios colectivos de El Salvador y Puerto Montt; e, incluso, la secuela de miles de muertos y desaparecidos, obra de líderes y agentes de la reciente dictadura empresarial-militar.

   Pareciese que no fuesen delitos, y que no es digna de estudio su perpetración, su encubrimiento, la participación criminal, las normas que quebrantaron, en fin.

   Como si no tuviesen ninguna relación o nexo con el Derecho penal, con la Criminología; con ninguna otra rama jurídica; tal vez se vea en algún introductorio curso de Historia social, como dato histórico, pero nada más.

   Se cumplen 79 años de la matanza perpetrada en Lonquimay y zonas aledañas. Reinaldo LOMBOY escribió, en 1942, una lírica narración de los hechos, que denominó RÁNQUIL.